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¿Qué ver en Bérgamo en dos días? Guía para visitar Bérgamo

Bérgamo es una de esas ciudades poco conocidas que te sorprenden gratamente. Eclipsada por su vecina Milán, esta pequeña ciudad a los pies de los Alpes esconde tras sus murallas un patrimonio histórico nada desdeñable que poco tiene que envidiar a la capital de la moda. Por su tamaño y la excelente conexión de su aeropuerto con numerosas ciudades españolas hacen de la ciudad un destino perfecto para una escapada de fin de semana.

¿Cómo llegar a Bérgamo?

El aeropuerto “Orio al Serio” es el aeropuerto de Bérgamo aunque por la distancia a Milán se utiliza como segundo aeropuerto low cost ya que en él operan algunas compañías low cost como Ryanair. Nosotros encontramos un chollo desde Palma por 16 € I/V así que sin dudarlo nos decidimos a conocer esta ciudad.  El aeropuerto está muy bien conectado tanto con Milán como con Bérgamo. Por 2,30 € podéis comprar un billete que os servirá para llegar hasta la estación de Bérgamo o hasta la Citta Alta y podéis utilizar todos los servicios de ATB en la “zona urbana” (incluyendo funiculares y tranvía hasta la parada de autobús Martinella), dentro de los 90 minutos desde que se utiliza por primera vez. Así pues, no olvidéis guardar el billete, a nosotros nos vino genial para hacer el trasbordo hasta el alojamiento. Os dejamos un enlace con la página oficial de transporte público en Bérgamo.

Por otro lado, si tu destino es Milán puedes coger el bus lanzadera que opera Terravision que por 5 euros te deja en la Estación Central de Milán. El trayecto dura aproximadamente una hora. Si queréis más info pulsad aquí.

Bérgamo: Cittá Alta y Cittá Bassa

Lo primero que hay que saber es que Bérgamo son en realidad dos ciudades claramente diferenciadas y de estilos diferentes. Por una parte, la Cittá Bassa, que se corresponde con la “nueva” Bérgamo y en ella se concentran las calles más comerciales y zonas de negocios y restaurantes. Por otro lado, la Cittá Alta, que como su propio nombre indica se encuentra en la zona más elevada tras sus murallas. Es lo más representativo y bonito de Bérgamo y el motivo principal de nuestra visita.

¿Qué ver en un día (o dos) en Bérgamo? Cittá Alta

Bérgamo, y en concreto la Cittá Alta, es una ciudad perfecta para hacer una escapada de un día o dos ya que concentra numerosos monumentos y lugares con encanto en un espacio muy reducido.

Nuestro alojamiento estaba en la Cittá Bassa así que empezamos nuestra visita con un ascenso hacia a la Cittá Alta. Hay varias calles y caminos para subir, muchos de ellos empedrados y con mucho encanto y que nos dejarán a los pies de las puertas de entrada a la ciudad.  También se puede subir a la Cittá Alta con el funicular una opción a tener en cuenta ya que los precios son populares y podéis ahorraros la subida. En la zona extramuros lo más destacable es la pinacoteca de la Accademia Carrara aunque en esta ocasión nos conformamos con ver el histórico edificio por fuera.

Pronto el ascenso se topa con las imponentes murallas venecianas de la ciudad.

Muros Venecianos y puertas

Bérgamo no sería la misma sin las imponentes murallas venecianas que la rodean. Este cinturón de unos seis kilómetros de largo protege la Cittá Alta desde el siglo XVI, cuando formaba parte de la República de Venecia. Se construyeron para proteger la ciudad tras numerosos ataques de los españoles y franceses aunque paradójicamente desde su construcción la ciudad nunca fue asediada. Gracias a su excelente grado de conservación y su indudable valor cultural han sido seleccionadas como candidatas para formar parte del patrimonio de la humanidad. Es un lugar perfecto para pasear y para disfrutar de unas vistas panorámicas de la Cittá Bassa.

Las murallas solo son franqueables a través a de alguna de las seis puertas de entrada a la ciudad. La más llamativa de todas es la Puerta de San Giacomo.

Tras las murallas se esconde el verdadero centro histórico de la ciudad, un entramado de calles, edificios monumentales, torres y plazas que no te dejaran indiferente. Seguimos por la via de Giacomo hasta la Piazza Mercato delle Scarpe, lugar donde llega el funicular y que conecta con la Via Gombito eje principal de la Citta Alta, lleno de pastelerías con postres típicos como la “polenta e osèi”.

A lo largo de esta animada calle destacan algunos puntos de interés como la Fontana del Gombito o la Torre Gombito, una torre medieval del siglo 12 de 50 metros de altura. Esta última se encuentra situada en el mismo lugar que la oficina de turismo y solo abre al público los lunes.

Si os desviáis unos metros por la Vía Mario Lupo descubriréis, además, un antiguo lavadero con mucho encanto. Es un lugar tranquilo y poco frecuentado por los turistas. Volviendo a la vía principal y a escasos 100 metros de la torre del Gombito siguiendo por la misma calle llegamos al lugar más bonito y reconocido de Bérgamo: la Piazza Vecchia.

piazza vecchia bérgamo

Piazza Vecchia

La Piazza Vecchia ha sido durante siglos (y es) el corazón de la Cittá Alta y uno de los lugares preferidos por los bergamascos. Se trata de una espectacular plaza medieval armoniosamente rodeada de edificios históricos. En ella destacan el Palazzo della Ragione de 1199 por ser la casa consistorial más antigua de Italia o la Torre Cívica, conocida como “Campanone”, que se erige sobre el Palazzo del Podestà y desde la cual se pueden disfrutar de un vistas impresionantes de Bérgamo.

En el centro de la plaza destaca la asombrosa fuente Contarini, una bella fuente esculpida en mármol que desde 1780 domina la Piazza Vecchia.

Si ponemos la mirada a nuestra derecha vemos el Palazzo Nuovo di Bergamo que acoge la Biblioteca Cívica Angelo Mai, una de las bibliotecas más importantes de Italia con cerca de 600.000 volúmenes y 18.000 manuscritos.

En general la plaza es un museo al aire libre y en su conjunto es muy bonita, por lo que no es de extrañar que sea considerada una de las plazas medievales con más encanto de Italia.

bérgamo

Tras admirar la plaza es buena idea subir a la Torre Cívica o Campanone para disfrutar de unas espléndidas vistas panorámicas. Los orígenes de la torre se remontan a los siglos XI y XII, cuando la aristocracia italiana competía para construir la torre más alta de la ciudad. Costumbre que se repitió por muchas ciudades italianas como Bolonia o San Gimignano.

Esta torre ha presenciado durante varios siglos la historia de la ciudad y en otros tiempos el repicar de sus campanas recordaban a los bergamascos el cierre de las puertas de entrada a la ciudad. Aun, hoy en día, cada noche la campana repica 100 veces  😮

Desde sus 52 metros de altura, que se salvan fácilmente con un ascensor, podemos admirar simultáneamente las dos plazas mayores de la Città Alta, la Piazza Vecchia y la Piazza Duomo así como una visión de 360 grados de la ciudad. Os dejamos un enlace con horarios y precios  😉

Realmente las vistas sobre la ciudad y la plaza son impresionantes por lo que os recomendamos que subáis a la torre.

Además, otro de los atractivos de la torre es que alberga la campana más grande de Lombardía, de ahí el sobrenombre de Campanone. Después de varias fotos ponemos los pies en la Piazza Vecchia y continuamos la visita. Cruzamos  bajo los soportales del Palazzo de la Ragione para descubrir la encantadora Piazza del Duomo, centro religioso de la ciudad. Bajo los soportales sorprenden unas líneas en el suelo, se trata de la una especie de reloj de sol construido en 1798. Dicho así no parece gran cosa, pero os dejo un link para que veáis la complejidad de la obra y su funcionamiento.

Piazza del Duomo

La plaza del Duomo es, tras la la piazza Vechia, la plaza más importante de la ciudad. En ella se encuentran los monumentos religiosos más importantes como la catedral o duomo, la capilla Colleoni, la iglesia de Santa Maria la Maggiore y el Baptisterio. Es increíble como en tan pocos metros se concentra tanta belleza.

bérgamo duomo

Los cuatro edificios son de entrada gratuita y  el más espectacular de lo cuatro es la magnífica basílica de Santa Maria la Maggiore. No puedes irte de Bérgamo sin visitarla.

Su entrada, la más pequeña en comparación a los otros monumentos, está custodiada por dos leones de mármol que invitan a pensar que es más que una simple iglesia. Su construcción fue el resultado del agradecimiento del pueblo bergamasco por el fin de un terrible epidemia en el siglo XII. A lo largo de los siguientes siglos la iglesia fue rica y detalladamente decorada con frescos, estucos, tapices… dando como resultado un interior digno de admirar y con pocos precedentes en Italia.

Junto a la basílica, se encuentra la Capilla Colleoni  otra obra maestra del renacimiento italiano cuya fachada decorada con mármoles rojos y blancos, destaca entre todos los edificios. En su interior alberga un importante conjunto de obras de arte siendo la más llamativa el monumento ecuestre de Bartolomeo Colleoni.

Finalmente, visitamos el baptisterio y nos acercamos a la catedral que da nombre a la plaza. Los orígenes de la catedral se remontan al Siglo V dónde se edificó una iglesia que fue ampliada en siglos posteriores y remodelada en el siglo XV. Sin embargo, poco queda de ese primitivo templo ya que la catedral actual es el resultado de las obras realizadas en el siglo XVII y a medidados del siglo XIX.

Empapados de cultura e historia tras el paso por las dos plazas principales de Bérgamo, nos dejamos llevar por sus calles y tomamos rumbo a la plaza de Lorenzo Mascheroni y junto a ella la plaza de la Cittadella.

Aquí se concentran algunos museos de la ciudad como el museo arqueológico o el museo de ciencias naturales, aunque nuestro objetivo ahora pasa por subir al castillo de San Vigilio situado en lo alto de una colina. Para ello, salimos de la Cittá Alta por la Puerta de San Alessandro  y cogemos el funicular que nos llevará directos a la cima para disfrutar de unas increíbles vistas panorámicas de Bérgamo y los alrededores.

El ticket vale 1,50€ pero os sirve para el trayecto de vuelta si no os demoráis mucho en la cima. Además es muy recomendable por las vistas panorámicas que se van descubriendo a medida que asciende. Desde este punto, en los días claros podréis disfrutar de una hermosa vista de los alpes y de la Cittá Alta de Bérgamo y sus torres.

El castillo en sí tuvo su importancia estratégica e histórica por su situación a 500 metros de altura dominando la ciudad y los alrededores aunque hoy en día se visita más por las vistas que por lo que queda del mismo.

Tomamos de nuevo el funicular de regreso a la Cittá Alta, y ponemos rumbo al jardín botánico de Bérgamo, que alberga más de mil quinientas especies vegetales. Sin duda un lugar perfecto para descansar y relajarse después de un día intenso por la ciudad. Además, dada su situación elevada también podréis disfrutar de unas magníficas vistas.

Después de reponer fuerzas, volvemos sobre nuestros pasos para dirigirnos hacia la Rocca di Bérgamo. La Rocca es nuestra última visita imprescindible en Bérgamo. Se trata de un complejo constituido por una fortaleza y un pequeño parque en una situación elevada y que ofrece vistas de la ciudad desde una perspectiva diferente. Los acontecimientos del pasado siglo lo convirtieron en un lugar para la memoria histórica de la ciudad en relación a los acontecimientos políticos del siglo XX.

Merece la pena dar una vuelta y sobre todo pararse a ver las vistas de las torres de la ciudad. Desde aquí se pueden sacar unas fotos estupendas y disfrutar de atardeceres únicos.

Con este itinerario tenéis para disfrutar  dos días en Bérgamo, una ciudad como decía al principio del post ideal para fines de semana y que seguro que os encantará.

¿Qué comer en Bérgamo?

Estamos en Italia por lo que no es difícil comer bien y encontrar sitios ricos en la ciudad donde disfrutar de la gastronomía italiana.

Estando en Bérgamo podemos probar una pasta típica llamada Casoncelli a la bergamasca, se trata de una pasta rellena de carne servida con bacon, parmesano y hojas de salvia. El dueño de la casa donde nos hospedamos nos recomendó probar esta pasta en un restaurante llamado La Colombina, pero seguro que en más de un restaurante encuentras este plato típico de la región de Lombardía.

Un ingrediente muy utilizado en Bérgamo es la polenta, encontrarás en más de una carta de restaurante algún plato hecho con este ingrediente. Nosotros probamos un plato de carne y champiñones acompañado con polenta.

Como no, estando en Italia, algún día comimos una rica pizza 😛

Y para los más golosos en Bérgamo podéis disfrutar, entre otros postres, del famoso Tiramisú o de los Cannoli, una cañita rellena de una crema hecha con queso ricotta y naranja. También podréis de disfrutar de un dulce típico de Bérgamo que encontrarás en todas las pastelerías de la ciudad es la Polenta e Osei, un bizcochito esponjoso relleno de una crema de chocolate, avellana y licor recubierto de mazapán amarillo y azúcar. Puedes aprovechar a probarlo mientras vas descubriendo los rincones de la ciudad.

Información Práctica

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Mapa de la ciudad:

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