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Castillo de Poenari, el verdadero castillo del conde Drácula (Rumania)

Desde que Bram Stoker creó el personaje del conde Dracula, las historias sobre su figura no han dejado de crecer. Ya sea por las películas o por la propia fantasía entorno al personaje de ficción y su tierra natal Transilvania (Rumania), lo cierto es que son muchos los que quieren descubrir más sobre el vampiro más famoso del mundo.

Para crear la figura de Drácula, el escritor irlandés se inspiró en Vlad III, príncipe de Valaquia, más conocido como Vlad el empalador (Vlad Tepes, en rumano) por su peculiar manera de castigar a sus enemigos. Durante el viaje a Rumanía quisimos aprender más sobre la leyenda, siendo uno de los objetivos descubrir cual fue el auténtico castillo de Drácula.

¿Cual es el verdadero castillo del conde Dracula?

Contrariamente a lo que se cree, el Castillo de Bran no es la verdadera fortaleza de Drácula. Aunque el turismo se enfoque en el castillo de Bran, posiblemente por su carácter más palaciego y mucho mas accesible, la realidad es que el personaje histórico nunca vivió en este castillo. Su verdadera fortaleza es otro castillo mucho menos atractivo para el turista pero que se ajusta más a la historia. Hablamos del Castillo de Poenari, situado en el corazón de los Cárpatos a más de 800 metros de altitud.

El castillo de Poenari es una fortaleza prácticamente inexpugnable construida en el siglo XIII y reconstruida por Vlad Tepes en el siglo XV. Constituyó un importante bastión defensivo frente a los incesantes ataques de los imperio otomano.

Dracula y el castillo de Poenari - Transilvania

Visitar el Castillo o Fortaleza de Poenari

La fortaleza de Poenari se encuentra en el acceso sur de la famosa carretera Transfagarasan que cruza los Cárpatos. La principal población más cercana es Curtea de Arges a aproximadamente 25km unos km antes de llegar al lago Vidraru. He leído en algún blog que hay autobuses que salen desde Curtea de Arges en dirección Arefu y que es posible solicitar la parada a la altura del castillo de Poenari. Lo habitual es que lleguéis en coche y planeéis la visita antes o después de recorrer la espectacular Transfagarasan.

Si queremos acceder al castillo deberemos aventurarnos en el bosque y subir los 1482 escalones que nos separan de la cima. Los carteles nos alertan de que es una zona frecuentada por osos algo que no te deja muy tranquilo, sobre todo si consideramos que la mayor población de osos de Europa está en Rumanía.

Si conseguís salvar el pronunciado ascenso (y no os habéis encontrado con ningún oso), llegaréis a una pequeña caseta dónde se pueden adquirir las entradas. En 2017 el precio de la entrada eran 5 lei (apróximadamente 1 €).

castillo o fortaleza de Poenari

En las inmediaciones de la fortaleza nos reciben tres figuras humanas empaladas que hacen honor al terrorífico apodo de Vlad. Prácticamente será lo único que nos recuerde que estamos ante la auténtica fortaleza de Vlad. Por suerte, aquí no encontraremos la infraestructura turística que vemos en Bran, sino naturaleza y las ruinas de una fortaleza medieval.

Cuenta la leyenda que la fortaleza de Poenari fue mandada reconstruir por Vlad Tepes, como parte de su venganza contra los boyardos (nobles eslavos) que traicionaron a su familia. Vlad sometió a sus enemigos obligándoles a trabajar día y noche en la reconstrucción de la fortaleza hasta que sus ropas quedaron hechas pedazos y muchos de ellos perecieran en la montaña.

fortaleza de Poenari (Rumania)

Hoy en día, del castillo solo a penas quedan algunos restos debido a los graves desperfectos que sufrió desde su abandono a principios del siglo XVII. Durante la visita podremos pasear libremente por sus muros y torres siguiendo los distintos carteles informativos que nos ayudarán a conocer la historia de la fortificación. Si queréis saber más, en este enlace del museo de Arges podréis rofundizar sobre el pasado de la fortaleza.

Otra leyenda cuenta que en 1462 el castillo de Poenari fue asediado por las fuerzas otomanas de Mehmet II. Vlad consiguió huir por el valle hasta la cercana ciudad de Arefu. Fue aquí donde se reunió con sus hermanos herreros que le ayudaron a escapar poniendo las herraduras de los caballos al revés. De esta manera, consiguió desorientar a sus enemigos y volver para reagrupar su ejército. Distinta suerte corrió la esposa de Vlad Tepes, Jusztina Szilagyi de Moldavia, quien prefirió saltar al vacío antes de ser capturada por los turcos durante el asedio.

Como veis son muchas las historias sobre este personaje histórico considerado héroe nacional en Rumanía.

Murallas del Castillo o Fortaleza de Poenari

En cualquier caso, al margen de la historia del castillo y la leyenda de Dracula, vale la pena subir hasta arriba para poder disfrutar de las magníficas vistas. En la cara norte obtenemos una bella panorámica del valle atravesado por la carretera Transfagarasan y un afluente del río Arges conocido como “río de la princesa” por la leyenda que os contaba más arriba.

Vistas desde el Castillo o Fortaleza de Poenari

Viendo la situación del castillo y su estado no es de extrañar que se haya puesto el foco en el castillo de Bran y que sean pocos los turistas que se aventuren hasta este lugar. Sin embargo, si buscáis autenticidad y respuestas sobre la verdadera fuente de inspiración de Bram Stoker, el castillo de Poenari tiene todos los ingredientes.

Durante el viaje a Rumania descubrimos otras fortificaciones interesantes y que os iremos contando a medida que escribamos sobre este increíble país.

 

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