El Palacio Nacional da Pena es la imagen más famosa de Sintra y una de las máximas expresiones del romanticismo portugués. Sus torres, terrazas de colores y detalles manuelinos, moriscos y góticos se alzan sobre uno de los puntos más elevados de la sierra, rodeados por un extenso parque creado con especies procedentes de diferentes partes del mundo.

La visita requiere más planificación que hace unos años: el acceso al interior del palacio tiene una hora reservada y no conviene subir en coche. En esta guía explicamos qué ver y cómo organizar la jornada sin perder las zonas más interesantes del parque.
Breve historia del Palacio da Pena
El conjunto se divide en dos partes. La primera corresponde al antiguo monasterio jerónimo de Nossa Senhora da Pena, fundado en el siglo XVI por Manuel I. Tras quedar muy deteriorado y ser abandonado con la extinción de las órdenes religiosas, fue adquirido en 1838 por Fernando II.
El rey transformó el monasterio en residencia real y encargó la ampliación al barón Wilhelm Ludwig von Eschwege. Las obras combinaron referencias medievales, manuelinas e islámicas siguiendo el gusto romántico del siglo XIX.
Cómo llegar al Palacio da Pena
La opción más práctica es llegar en tren a Sintra y utilizar el transporte público que sube a la sierra, normalmente la línea 434. También se puede ascender a pie, pero el desnivel es importante. El tráfico y el acceso de vehículos privados están restringidos en la zona monumental, por lo que no recomendamos intentar llegar hasta el palacio en coche.
Desde la entrada del parque todavía queda una subida hasta el edificio. Puede hacerse caminando por el bosque o utilizando el traslado interno de pago, que se adquiere junto con la entrada o a bordo cuando está disponible.
Entradas y hora reservada
Para visitar el interior hay que comprar una entrada con día y hora concretos. Esa hora corresponde al acceso al palacio, no a la entrada general al parque. Llegad al recinto con suficiente antelación para superar controles y completar la subida.
También existe una modalidad centrada en el parque y las terrazas exteriores. Revisad condiciones, horarios y precios en la web oficial de Parques de Sintra.

La entrada monumental
El acceso al palacio asciende entre la vegetación hasta la Puerta de la Rosa y la entrada monumental. El arco decorado conduce a un túnel y a un pequeño puente levadizo, recursos que refuerzan la apariencia de fortaleza imaginada por Fernando II.

Terraza del Tritón
Tras atravesar el túnel se llega a la Terraza del Tritón. La figura que enmarca una de las ventanas mezcla elementos humanos, marinos y vegetales y es uno de los detalles más singulares del edificio. Desde aquí se aprecia la transición entre el antiguo convento y el palacio nuevo.

Patio de los Arcos y paseo de ronda
El Patio de los Arcos ofrece una de las mejores panorámicas de Sintra. En días despejados la vista alcanza la costa atlántica. Desde el patio se puede continuar por el paseo exterior que rodea parte del palacio, con perspectivas sobre el Castelo dos Mouros y la sierra.

Interior del palacio
El recorrido interior comienza en torno al claustro manuelino del antiguo monasterio, revestido con azulejos. Después atraviesa las habitaciones reales, salas de recepción, comedor, capilla y cocinas. Se conserva buena parte de la decoración correspondiente a los últimos años de la monarquía portuguesa.

El itinerario está regulado y en horas punta avanza lentamente. Para disfrutarlo más, evitad cargar con mochilas voluminosas y respetad la hora asignada.
El Parque da Pena
El parque no es un simple acompañamiento del palacio. Fernando II diseñó un gran jardín romántico con caminos sinuosos, lagos, pabellones y árboles procedentes de diferentes continentes. Si el tiempo lo permite, reservad al menos una hora adicional para explorarlo.

Cruz Alta y mejores miradores
La Cruz Alta es uno de los puntos más elevados del parque y ofrece una panorámica magnífica del palacio. El sendero tiene desnivel y puede resultar resbaladizo con humedad. También merece la pena buscar los miradores situados en los caminos entre el palacio, los lagos y el Chalet de la Condesa de Edla.

Cuánto tiempo dedicar
Para el palacio y las terrazas calculad entre dos y tres horas, incluyendo accesos. Si recorréis el parque con calma, la visita puede ocupar medio día. No aconsejamos combinar en una sola jornada todos los monumentos de Sintra: las distancias, colas y desniveles hacen que el plan resulte agotador.
Consejos para evitar problemas
- Comprad la entrada con antelación y comprobad la hora exacta.
- Llegad al parque al menos con treinta minutos de margen.
- No contéis con aparcar junto al palacio.
- Llevad calzado cómodo y algo de abrigo: la sierra es fresca y húmeda.
- Priorizad el parque si disfrutáis de los jardines y miradores.
Mapa del Palacio da Pena y Sintra
Qué ver cerca
En Sintra también podéis visitar la Quinta da Regaleira, el Palacio de Monserrate y el Castelo dos Mouros. Para una segunda jornada, Regaleira y Monserrate forman una combinación más tranquila.

Actividades y visitas guiadas en Sintra
Nuestra experiencia
Nos impresionaron los colores y la mezcla de estilos, pero el parque terminó siendo una de las mejores partes de la visita. Después de recorrer las salas, caminamos hasta los miradores y paramos a merendar entre la vegetación. Ese contraste entre el palacio concurrido y los senderos tranquilos es una de las razones por las que Pena merece más que una visita rápida.


3 comentarios
ORGANIZA-T CONMIGO, Alicia
21 agosto, 2016 at 9:34Buscando información del Palacio para incluir en mi blog, te he encontrado, con tu permiso he indicado un enlace a este post, enhorabuena por tu trabajo. Te lo indico aquí por si quieres echar un vistazo: https://goo.gl/tegnSi
admin
21 agosto, 2016 at 10:18Hola Alicia,
¡Muchas gracias! Me alegro de que te haya servido la entrada. Interesante post, para mí son dos visitas imprescindible y si se tiene tiempo el Palacio de Monserrate también merece la pena. Un saludo!!
ORGANIZA-T CONMIGO, Alicia
21 agosto, 2016 at 10:35Me lo anoto por si tengo la oportunidad de volver;-) Gracias.