Castelnou, un pueblo medieval fronterizo

De camino a nuestro viaje por el Périgord hicimos una parada en uno de los pueblos medievales más bellos y mejor conservados del sur de Francia. Se trata de Castelnou, situado cerca de la frontera con España, en el departamento de Pirineos Orientales y en la comarca histórica del Rosellón.

Castelnou está clasificado entre los pueblos más bonitos de Francia y, nada más contemplar su silueta amurallada bajo el castillo, entendimos perfectamente el motivo. El núcleo nació alrededor de la fortaleza en el siglo X y conserva una estructura medieval especialmente armoniosa.

Cómo llegar a Castelnou

Si llegamos desde España en dirección a Perpiñán, antes de alcanzar la ciudad debemos desviarnos hacia Thuir. Esta localidad es algo mayor y dispone de más servicios y lugares para comer, algo que puede resultar útil antes o después de la visita. Desde Thuir seguimos la carretera D48, que en pocos kilómetros nos conduce hasta Castelnou.

A medida que nos acercamos, las murallas y el castillo van dibujando una silueta espectacular entre las montañas de Les Aspres. El vehículo debe dejarse en el aparcamiento de pago situado a la entrada, ya que el interior del pueblo se recorre a pie.

Vista panorámica del pueblo amurallado de Castelnou

Qué ver en Castelnou

La puerta de Millars y las murallas

La visita comienza en la puerta de Millars, el acceso norte y la entrada más monumental del recinto. Está flanqueada por dos torres y forma parte del sistema defensivo que todavía permite imaginar el aspecto que tuvo Castelnou durante la Edad Media. Al atravesarla llegamos a la plaça de l’Escola, una pequeña plaza arbolada desde la que parten las calles principales.

Puerta de Millars, entrada fortificada de Castelnou

Las calles y las casas de piedra

Desde que se atraviesa el portón principal es como sumergirse en otra época. El pueblo se organiza alrededor de dos calles aproximadamente paralelas, el carrer d’Avall y el carrer del Mig, conectadas por pequeños pasos y escaleras. Pasear sin prisas es la mejor manera de descubrir sus casas de piedra, patios, plantas trepadoras y talleres de artesanos.

En algunas fachadas sobresalen antiguos hornos de pan y, si miramos bajo los aleros, podemos encontrar los llamados cairous pintados: ladrillos decorados con motivos protectores realizados con cal. Son pequeños detalles que suelen pasar desapercibidos, pero que aportan mucha personalidad al recorrido.

El castillo vizcondal de Castelnou

En la parte más alta se alza el castillo de Castelnou, construido a partir del año 990 y adaptado a la forma irregular de la roca. Durante siglos fue la capital militar y administrativa del vizcondado de Vallespir y sufrió distintos asedios durante los enfrentamientos entre los reyes de Mallorca y Aragón.

Cuando nosotros visitamos Castelnou decidimos no entrar porque la entrada nos pareció algo cara para lo que entonces se podía ver. La situación ha cambiado: el castillo fue adquirido por el Departamento de Pirineos Orientales, ha pasado por un proceso de restauración y actualmente pueden visitarse sus interiores, el parque, el sendero botánico y la terraza superior.

Arco de piedra que conduce al castillo de Castelnou

La visita libre al castillo y al parque dura aproximadamente una hora. Hay audioguía en español y se organizan visitas guiadas y actividades en fechas concretas. Si os gustan especialmente las fortalezas medievales, también recomendamos el castillo de Beynac-et-Cazenac y los grandes castillos cátaros de esta zona de Francia.

La iglesia de Sainte-Marie del Mercadal

Antes de abandonar el pueblo merece la pena acercarse a la iglesia de Sainte-Marie del Mercadal, situada fuera del recinto amurallado. Su sobria arquitectura románica contrasta con las callejuelas del interior y completa una visita en la que el conjunto resulta más importante que un único monumento.

Información práctica para visitar Castelnou

  • Tiempo necesario: alrededor de una hora y media para recorrer el pueblo; entre dos horas y media y tres horas si añadimos el interior del castillo.
  • Aparcamiento: de pago y situado a la entrada del pueblo. Las calles interiores son peatonales.
  • Accesibilidad: el pavimento empedrado, las pendientes y las escaleras pueden dificultar el recorrido a personas con movilidad reducida. El castillo dispone de plazas PMR junto a la recepción.
  • Entrada al castillo: 6,50 € la tarifa general; gratuita para menores de 8 años y personas con discapacidad.
  • Horarios del castillo: de 11:00 a 17:00 de enero a marzo y de octubre a diciembre; de 10:00 a 18:00 de abril a junio y en septiembre; y de 10:00 a 19:00 en julio y agosto. Conviene comprobar los cierres anuales y posibles cambios antes de viajar.

Podéis consultar los horarios, cierres y actividades en la web oficial del castillo de Castelnou.

Nuestra visita duró alrededor de una hora y media y nos pareció una forma magnífica de empezar el viaje por Francia. Después de pasear por sus calles y contemplar de nuevo la silueta del castillo, pusimos rumbo a Carcassonne.

Deja una respuesta